En el caso del trigo se prevé un incremento de las exportación en alrededor de 2 millones de toneladas -nuevo record exportable-, en tanto la soja continúa condicionada por el conflicto China- EE.UU. y el impacto de la peste porcina.
Para la oleaginosa la situación podría complejizarse aún más a partir de la incertidumbre en materia de retenciones, regulaciones y tipo de cambio, lo que condiciona aún más a un mercado ya volátil.